Muchas veces, simplemente es muy difícil respirar, mirar adelante, continuar, dejar de lado la sombra que recubre el interior, dejar entrar un poco de vapor hirviendo que despegue las manchas negras que deja la tristeza que recorre la mirada.
ignorar la realidad ya no es opción, ya es entregarse a la bestia moribunda que roba las fuerzas de los vivos para saciar su ira infinita contra los deseos de ser querido, ya ninguna mano está al alcance de los anhelos del alma, ya las imágenes no se apegan ala idea de rondar alegremente la memoria, ya las horas difíciles se posicionan en un ahora infinito, encarnando los segundos de turno, ya las horas se lanzan al abismo en llamas tratando de refrescar el ardor de las memorias táctiles, el dolor, el dolor, la tristeza y la agonía, los pensamientos que solo evocan el mutilar el hilo de la vida que llora a gritos por llegar a su fin.
Es difícil mantener esa imagen en el rostro, esa alegría que uno se supone pero que en realidad no está, esa imagen que ya es ajena a su poseedor, ya no mira a los ojos, ya da la espalda y escupe al suelo como protesta de ser obligado a reflejar a esa sombra que se para ante el espejo.
no soportar ese rostro de nuevo en la mirada. La sonrisa como protesta al dolor que produce ese rostro sonriente que se para en frente pretendiendo estar bien. Sí está bien. No estoy bien. La soledad, el único puerto posible. La miseria del alma, una realidad. la sangre hirviendo. Los ojos escarchados. el alma oscura. la sonrisa exterior.
A la mierda todo, no hay posible compañera para el dolor que se lleva dentro, no hay alma que quiera ensuciarse. Querer solo el silencio del mundo. A la mierda todo que nada me pertenece. No hay sonrisas para mi. No hay abrazos. No hay miradas cálidas.
palabras hirientes. Dolor. Reclamos. Dolor. Inconformismo. Dolor. Descontento. Dolor. su sonrisa. Dolor. Soledadsoledadsoledadsoledadsoledad. Dolordolordolordolor.
Es un solo dolor que envejece el alma, que acelera la llegada del jinete al que temer, que rebana las alegrías no vividas y las tristezas etéreas. Ya nada es etéreo, ya dios no está conmigo. Ya no estoy con Dios.
Nada es real, nada conmueve,nada motiva, las ganas de no ser nadie, De seguir siendo nadie, seguir siendo menos que nadie. Seguir no siendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario